Innovación en el campo: el caso El Lalo S.A.
En la zona rural de Arroyito, Córdoba, el establecimiento lechero El Lalo S.A. dio un paso estratégico hacia la eficiencia energética al incorporar un sistema de generación solar fotovoltaica de la mano de Max Energía. La instalación, diseñada a medida, cuenta con una potencia de 43,92 kWp y permite generar aproximadamente 68.900 kWh anuales, cubriendo cerca del 45% de la demanda eléctrica del tambo .
El sistema, compuesto por 72 paneles bifaciales de última tecnología y un inversor trifásico con monitoreo remoto, se integra a la red eléctrica bajo modalidad on grid, lo que no solo permite autoconsumo sino también inyectar excedentes a la red, generando un beneficio económico adicional.
 

El agro y la energía solar: una combinación natural
La incorporación de energía fotovoltaica resulta especialmente estratégica para los sectores vinculados al agro. Actividades como tambos, granjas avícolas, criaderos de cerdos o sistemas de riego tienen un patrón de consumo intensivo y, en muchos casos, coincidente con las horas de mayor radiación solar.

 

Esto genera una sinergia clave: la energía se produce cuando más se necesita. En tambos, por ejemplo, los equipos de ordeñe, refrigeración de leche y bombeo funcionan principalmente durante el día. En granjas avícolas y porcinas, los sistemas de ventilación, climatización y alimentación también demandan energía constante. En el riego agrícola, las bombas eléctricas operan en horarios diurnos, maximizando el aprovechamiento solar. Max Energía ha instalado también en uno de los tambos robotizados de MANFREY.

 

 

Ahorro, previsibilidad y competitividad
Uno de los principales beneficios de este tipo de instalaciones es el ahorro económico. En el caso de El Lalo S.A., se proyecta un ahorro anual significativo, acompañado por la posibilidad de vender excedentes de energía a la red.
Pero más allá del ahorro inmediato, la energía solar aporta previsibilidad en los costos, un factor clave en contextos de variabilidad tarifaria. Para el productor agropecuario, esto se traduce en mayor control sobre su estructura de costos y una mejora en la competitividad del negocio.

Sustentabilidad e imagen de marca
El impacto ambiental también juega un rol central. La generación de energía limpia reduce la huella de carbono de las actividades productivas, alineándose con las nuevas demandas de mercados y consumidores cada vez más exigentes en términos de sostenibilidad.
Además, la adopción de energías renovables fortalece la imagen de marca de las empresas agroindustriales, asociándolas con innovación, compromiso ambiental y visión de futuro.

Experiencia comprobada en múltiples rubros
Max Energía cuenta con una sólida trayectoria en el desarrollo de proyectos fotovoltaicos en distintos sectores productivos. Entre sus instalaciones se destacan:

  • Plantas de gran escala en empresas agroindustriales, como sistemas de más de 300 kW para acopio y logística agrícola.
  • Parques solares comunitarios para cooperativas eléctricas, impulsando modelos de generación distribuida.
  • Proyectos en tambos, como el desarrollado para Manfrey, con sistemas de 50 kW adaptados a la demanda del sector.
  • Instalaciones en industrias, hoteles, instituciones educativas y desarrollos rurales.

Cada proyecto se caracteriza por un enfoque integral que abarca desde el relevamiento inicial hasta el monitoreo remoto, asegurando eficiencia y rendimiento a largo plazo.

Una tendencia que crece en el interior productivo
El caso de El Lalo S.A. refleja una tendencia cada vez más marcada: el avance de la energía solar en el interior productivo argentino. Frente a un escenario de costos energéticos en alza y mayor conciencia ambiental, el agro encuentra en la energía fotovoltaica una herramienta concreta para mejorar su rentabilidad y sustentabilidad.